Posteado por: Tono | junio 11, 2012

Un acuerdo positivo para España y para la zona euro

El acuerdo alcanzado el sábado por el Eurogrupo es positivo para España y también para los otros 16 países de la zona euro. El acuerdo está en línea con el trabajo desarrollado por Mariano Rajoy y su Gobierno en los últimos seis meses y creo que es un éxito evidente dado que se produce en una situación difícil, sobre todo por la herencia recibida y por las dificultades que atraviesa la zona euro en su conjunto.

Con buen criterio, el Gobierno ha intentado desde el comienzo de su mandato crear las condiciones para que la economía española recupere la confianza del exterior, para que el crédito vuelva a activarse y, en consecuencia, las empresas puedan emprender proyectos y crear así crecimiento económico y puestos de trabajo. El desempleo es sin duda el gran drama español del momento y todos los esfuerzos van enfocados a corregir esa situación.

La línea de crédito pactada el sabado con los socios de la zona euro va en esta dirección. Una parte del sistema bancario español tiene problemas, de hecho los arrastra desde hace tiempo. Pero debemos concentrarnos en el presente y en el futuro y, sin duda, este acuerdo permitirá avanzar en la resolución de esos problemas. Lo pactado no es una intervención o una cesión de soberanía. Se trata de un préstamo a condiciones favorables que no tendrá otra contrapartida que la devolución del dinero percibido por las entidades que necesiten acogerse a esta línea.

Además, la cantidad fijada de 100.000 millones de euros no tiene que ser necesariamente utilizada en su totalidad. Se trata de un techo máximo, de un dinero a disposición. Pero es importante que se haya decidido esta cantidad para que funcione como elemento disuasorio para posibles nuevos ataques especuladores de los mercados como los que España ha sufrido, en mi opinión de manera injustificada, en los últimos meses.

Estoy convencido de que este acuerdo será positivo para España porque dará confianza, un factor imposible de medir pero que como sabemos es clave en la economía. Pero además la decisión del sábado es también positiva para la zona euro. Una España fuerte permitirá a la zona euro ser también más fuerte, no en vano la nuestra economía es la cuarta en tamaño de todas las que integran este grupo. Lo ocurrido en las ultimas horas demuestra que España y su Presidente están activos en Europa y eso es muy positivo y necesario para todos.

Posteado por: Tono | junio 4, 2012

Baleares: un congreso positivo para ganar el futuro

El XIV Congreso del PP de Baleares se ha saldado con un buen resultado no solo para nuestro partido sino para el conjunto de las islas. Ha habido debate, intercambio de ideas, participación activa de afiliados y simpatizantes.

Estos días he podido comprobar en persona que el partido está activo, comprometido con los problemas de la sociedad y sobre todo con la salida a la crisis económica que, como en el resto de España, nos golpea duramente.

En los ultimos años el Presidente José Ramón Bauzá ha conseguido dinamizar al partido con una gestión sensata, eficaz y pegada a la realidad, equivalente a su gestión como Presidente del Gobierno balear desde mayo de 2011.

Además, Bauzá ha dado un nuevo ejemplo de transparencia y honestidad poltica al abrir el voto interno a todos los afiliados del partido. A partir de ahora, nos queda seguir trabajando con más ilusión si cabe para que Baleares pueda salir cuanto antes de la crisis y contribuir con su esfuerzo a que el conjunto de España también lo haga.

Posteado por: Tono | mayo 9, 2012

Día de Europa con las luces largas

Llegamos a este “Día de Europa” en una difícil situación. Con 24 millones de parados en la UE, con una salida aun incierta al laberinto de la crisis económica y con dudas existenciales sobre hacia donde encaminar el proyecto comunitario.

Pese a todo creo que este 9 de mayo seguimos teniendo muchos motivos para creer en Europa. Desde la famosa Declaración de Robert Schuman de hace hoy 62 años, hemos avanzado muchísimo y esto no conviene olvidarlo: la UE es hoy, pese a sus imperfecciones, la zona del mundo más segura, más pacífica, con más bienestar y con mayor potencial para mantener e incrementar sus virtudes.

Esta trayectoria de seis décadas debe ser un incentivo para no involucionar ante las actuales dificultades y para, al contrario, ser capaces de reinventar el proyecto común para seguir progresando.

La prioridad es sin duda la crisis económica y para superarla necesitamos más Europa, es decir, la colaboración y la solidaridad de todos los países.

Juntos tendremos muchas más posibilidades de éxito, pese a la tentación emergente de pensar en el corto plazo y creer que cada país se defenderá mejor en solitario. Instrumentos como el Pacto Fiscal y el Mecanismo Europeo de Estabilidad son respuestas conjuntas de la UE a la crisis que son positivas y que, complementadas con otros instrumentos y políticas que sin duda debemos poner en marcha, pueden ser el camino para superar la crisis.

Esto es sin duda lo más urgente, lo que necesitamos resolver y en lo que estamos concentrados los políticos que trabajamos en el ámbito europeo.

Pero creo también que lo urgente no debe hacernos olvidar lo necesario y esto es, en mi opinión, plantearnos qué queremos hacer a largo plazo  con el propio proyecto europeo.

Preguntas fundamentales cómo qué grado de integración económica queremos alcanzar; qué competencias debe tener la UE y cuáles deben ser exclusivas de los Estados miembros;  o cuáles deben ser las fronteras físicas de la Unión, deben plantearse seriamente cuanto antes para volver a encarrilar bien el proyecto y evitar que las graves dificultades del presente nos hagan perder el rumbo.

Posteado por: Tono | mayo 7, 2012

Hollande no es la revolución

Pese al triunfalismo de determinados medios de comunicación y del propio partido socialista español,  no hay una revolución en marcha en Francia ni un cambio de ciclo político en Europa.

Lo que hubo el domingo es una victoria por poco más de tres puntos de un candidato, François Hollande, que ha canalizado el razonable descontento de la población ante una crisis económica que también afecta a los franceses pese a las reformas implementadas por Nicolas Sarkozy en los últimos años.

Sarkozy es víctima política de una crisis global y en particular de la zona euro, como ya lo fueron los otros 18 Jefes de Gobierno, nada más y nada menos,  que también han perdido las elecciones nacionales desde 2008.

La diferencia sustancial de Sarkozy con dirigentes como Zapatero, Papandreu en Grecia o Sócrates en Portugal es que él no deja al país en una situación gravísima o incluso rescatado por la UE, sino en disposición de superar la crisis más pronto que tarde y jugando un papel de liderazgo en el proyecto comunitario.

Habrá que esperar a que Hollande concrete sus ideas en un programa de gobierno pero a nivel europeo lo deseable es, y creo que así ocurrirá, continuar con las reformas emprendidas por el conjunto de la zona euro en los últimos meses y mejorarlas en todo lo que sea posible.

En las últimas fechas se ha pretendido identificar a Hollande con la idea de crecimiento económico mientras se asociaba a dirigentes como Angela Merkel con la idea, en negativo, de austeridad y recortes. Se trata de una ecuación demasiado simple, y que como toda simplificación distorsiona la realidad. Ni Merkel pretende solo recortar, ni un aumento desmedido del gasto público va a resolver por sí solo la crisis que afrontamos.

Se trata de combinar austeridad y políticas de crecimiento de la manera adecuada, porque ambos enfoques son necesarios para reactivar la actividad económica y crear empleo, algo que por cierto ya ha dejado claro el Presidente Mariano Rajoy. Confío en que la Francia de Hollande actúe con responsabilidad y contribuya al trabajo conjunto con el resto de países europeos para salir todos juntos de esta situación.

Europa se ha instalado en las últimas fechas en un debate entre los que defienden –como receta para salir de la crisis económica-, la austeridad y los recortes del déficit publico frente aquellos que promueven políticas expansivas y enfocadas al crecimiento.

En un asunto tan complejo no se puede hablar en términos absolutos. Creo que ambos enfoques son compatibles y debería buscarse una combinación equilibrada de ellos integrándolos en el mismo plan.

Sin duda el objetivo final es que la economía europea recupere el crecimiento y sea capaz de crear empleo, que es la gran preocupación de los ciudadanos.

Pero es necesario evitar errores del pasado –como el “plan E” aplicado en España que supuso un enorme desembolso con escasos resultados en términos de empleo estable- y cimentar ese crecimiento en bases sólidas que permitan una nueva y prolongada etapa de prosperidad.

Para ello, el primer paso es controlar el gasto público y ajustarlo a los recursos disponibles. Es lo que intenta hacer en España el Gobierno de Mariano Rajoy en una situación dificilísima agravada por una desviación adicional de más de dos puntos sobre el déficit indicado por el anterior Gobierno socialista, que acaba de ser confirmada por Eurostat.

Las reformas estructurales y de austeridad anunciadas por Rajoy en estos primeros meses de legislatura van en la buena dirección para que, complementadas con medidas que estimulen la actividad económica, podamos superar esta crisis en España y en la zona euro.

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